NOTA ACLARATORIA
Sobre antecedentes, respaldos y alcances del Manifiesto por la Ruta Inka como Política de Estado
El Manifiesto por la Ruta Inka como Política de Estado expresa una visión de integración cultural, educativa y territorial basada en una experiencia que se inició en el año 2000 con el impulso inicial de la entonces Asamblea Nacional de Rectores y las autoridades locales del ámbito de Machu Picchu y el Valle Sagrado de los Incas, a los que se sumaron progresivamente numerosos pueblos herederos del Tahuantinsuyo.
A lo largo de su trayectoria, la Ruta Inka ha recibido expresiones de respaldo y reconocimiento por parte de gobiernos locales y regionales, universidades, organizaciones culturales y comunidades, tanto en el Perú como en el extranjero.
Una parte de estos antecedentes documentales, correspondientes a distintas etapas del proceso, se encuentra disponible en la sección Respaldo Institucional del sitio web oficial de la Ruta Inka. Dichos documentos tienen carácter histórico y testimonial, y dan cuenta de la legitimidad, proyección y capacidad de convocatoria alcanzadas por la iniciativa a lo largo del tiempo, y no implican necesariamente la vigencia actual de compromisos administrativos, convenios formales o adhesiones institucionales permanentes.
Al tratarse de una propuesta abierta y en permanente construcción, la presente convocatoria tiene como objetivo actualizar, ampliar y fortalecer los respaldos institucionales y sociales en el actual contexto nacional y regional. Todo ello con miras a que la Ruta Inka sea asumida como una política pública de Estado, capaz de articular esfuerzos entre el Estado, las universidades, los gobiernos subnacionales y los pueblos y comunidades del mundo andino, con la participación de estudiantes y jóvenes comprometidos con la valoración y difusión de nuestra cultura milenaria a nivel global


