El exdiputado federal mexicano no solo ayudó a organizar la llegada de la Ruta Maya a Yucatán en 2019. También impulsó su presentación en la Cámara de Diputados y realizó gestiones ante el Poder Ejecutivo. Años después, aquellas evidencias ayudarían a proyectar la iniciativa en Honduras, Bolivia y, hoy, en el Perú.

La recuperación de la memoria histórica de la Ruta Inka continúa revelando episodios que permiten comprender mejor la dimensión continental alcanzada por esta experiencia de encuentro intercultural. Uno de ellos es el protagonizado por el profesor Limbert Interián Gallegos, diputado federal mexicano, quien decidió involucrarse activamente en el desarrollo y proyección de la Ruta Maya. Su apoyo se expresó en tres escenarios fundamentales: la organización de la experiencia en Yucatán, su proyección desde la Cámara de Diputados y las posteriores gestiones ante instituciones del Estado mexicano. Su testimonio, preparado especialmente para esta etapa de recuperación de la memoria histórica, permite reconstruir desde dentro aquella experiencia.
Una nueva propuesta de la Embajada Cultural Ruta Inka
Para comprender por qué hoy hablamos de la Ruta Maya dentro de la historia de la Ruta Inka, es necesario remontarse a la explicación que el propio Limbert Interián ofreció durante la presentación del proyecto en la Cámara de Diputados de México.
La Ruta Maya no nació como una iniciativa aislada, sino como un nuevo proyecto de la Embajada Cultural Ruta Inka, sustentado en la experiencia acumulada durante años de expediciones y encuentros interculturales. Entre sus antecedentes figuraban la expedición continental Ruta Inka 2010 – Al encuentro de los Mayas y la posterior Ruta Maya 2011 – En busca de Chichén Itzá y otras maravillas.
Existía, por tanto, una continuidad histórica. La Ruta Inka representaba una trayectoria de más largo alcance, mientras que la Ruta Maya constituía una nueva expresión de esa experiencia, orientada especialmente al encuentro con los pueblos, las culturas vivas y la herencia histórica de Mesoamérica. Por eso, el testimonio de Limbert sobre la Ruta Maya forma hoy parte natural de la recuperación de la memoria histórica de la Ruta Inka: son capítulos de una misma historia de encuentros entre jóvenes, pueblos y culturas de nuestro continente.
Primera puerta: Yucatán

Limbert conoció la propuesta en 2019 y, tras dialogar ampliamente con Rubén La Torre, decidió sumarse a su organización. Como él mismo recuerda, reunió un equipo de trabajo en la Cámara de Diputados y otro en Mérida para colaborar, hasta donde fuera posible, con el desarrollo de la Ruta Maya 2019.
La expedición ingresó a Yucatán por Halachó y recorrió posteriormente diversos municipios y localidades, entre ellos Ticul, Sotuta, Acanceh, Chichén Itzá, Tizimín, Las Coloradas, Izamal, Chicxulub Puerto, Xoyaxché y Mérida. En el camino, los expedicionarios fueron recibidos por autoridades, comunidades, artesanos, músicos, cooperativistas y portadores de conocimientos tradicionales.
La extensa crónica de Limbert recupera precisamente los nombres y las historias de muchas de las personas que hicieron posible aquella experiencia. Esa es una de las grandes riquezas de su testimonio: demostrar que la Ruta no se limitaba a visitar lugares, sino que buscaba el encuentro directo con quienes daban vida a esos territorios y a sus culturas.
Su papel fue, además, mucho más allá de la coordinación local. Desde su condición de diputado federal, ayudó a establecer contactos y a realizar gestiones para facilitar la recepción y el desarrollo del programa. Ese respaldo sería reconocido durante la clausura de la Ruta Maya 2019 en Mérida.
Segunda puerta: la Cámara de Diputados
La experiencia de Yucatán también sirvió para preparar el camino hacia una propuesta de mayor alcance: la Ruta Maya 2021 – En busca de nuestros orígenes, concebida en el marco de las conmemoraciones del Bicentenario de las independencias de América Latina.
Fue entonces cuando Limbert impulsó desde la Cámara de Diputados de México una conferencia de prensa para presentar y socializar el proyecto. La iniciativa llegaba así a uno de los principales espacios políticos del país, respaldada por la experiencia acumulada de las anteriores expediciones de la Embajada Cultural Ruta Inka.
Entre los legisladores participantes se encontraba el entonces diputado Ricardo de la Peña Marshall, quien destacó el valor geopolítico de una expedición de esta naturaleza y su potencial para fortalecer los vínculos de México con los pueblos del sur del continente.
Aquella conferencia tuvo un significado que iba más allá del anuncio de un nuevo viaje. Permitió mostrar que detrás de la propuesta existía una trayectoria internacional y una visión de integración basada en el encuentro directo entre jóvenes, comunidades y culturas. La experiencia desarrollada en Yucatán comenzaba así a proyectarse nuevamente hacia una dimensión continental.
Tercera puerta: las gestiones ante el Estado mexicano
La colaboración de Limbert no terminó en la Cámara de Diputados. En enero de 2020 realizó gestiones para presentar formalmente la Ruta Maya 2021 ante instituciones del Estado mexicano y abrir canales de interlocución que permitieran exponer directamente el proyecto.
Entre esas acciones figuró una gestión ante la Secretaría de Relaciones Exteriores para solicitar una reunión y presentar personalmente los objetivos y alcances de la propuesta. En esa etapa también acompañó, junto con su despacho y equipo de trabajo, las gestiones realizadas ante diferentes instancias gubernamentales.
Así, su participación puede observarse en tres niveles claramente diferenciados: primero ayudó a organizar la experiencia en Yucatán; después contribuyó a proyectarla desde la Cámara de Diputados; y finalmente acompañó las gestiones destinadas a acercarla a instituciones del Estado mexicano.
Cuando las evidencias mexicanas abrieron nuevas puertas
Con el paso del tiempo, los videos de la conferencia de prensa, las intervenciones de los legisladores, las comunicaciones oficiales y los demás documentos generados durante esas tres etapas adquirieron un valor que trascendió las fronteras de México.
Cuando la Ruta Maya fue presentada posteriormente ante otros parlamentos latinoamericanos, esas evidencias ayudaron a demostrar que no se trataba de una propuesta improvisada o aislada, sino de una iniciativa con experiencias concretas, capacidad de articulación y antecedentes de respaldo comunitario, parlamentario e institucional.
En Honduras, estos antecedentes formaron parte de las evidencias presentadas ante el Congreso Nacional para socializar la importancia y la proyección continental de la Ruta Maya. Posteriormente se aprobó la Ley de la Ruta Maya, uno de los mayores avances institucionales alcanzados por esta iniciativa en la región.
En Bolivia, la experiencia y los antecedentes internacionales fueron también presentados ante la Cámara de Diputados. El proyecto encontró una importante recepción institucional y, en el marco de los preparativos de la Ruta Maya–Tiahuanaco 2023, se desarrollaron acciones públicas de apoyo desde el Parlamento. Posteriormente, fue presentado un proyecto de ley para declarar de interés nacional la realización de la Ruta Maya 2023 en territorio boliviano.
Sería exagerado afirmar que las acciones de Limbert fueron la única causa de estos resultados. Pero sí puede afirmarse que las evidencias construidas durante su participación en México contribuyeron a fortalecer la credibilidad y los antecedentes institucionales con los que la Ruta Maya pudo presentarse posteriormente en Honduras, Bolivia y otros escenarios de América Latina.
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Dos grandes interrupciones
Sin embargo, el camino de aquellas nuevas propuestas continentales se encontró con circunstancias que escapaban completamente a la voluntad de sus impulsores.
La Ruta Maya 2021 – En busca de nuestros orígenes, concebida como parte de las celebraciones del Bicentenario de las independencias latinoamericanas, no pudo realizarse debido a la irrupción de la pandemia de COVID-19. Una propuesta que ya había comenzado a ser presentada y socializada desde la Cámara de Diputados mexicana quedó inevitablemente interrumpida.
Posteriormente se trabajó en una nueva alternativa: la Ruta Maya–Tiahuanaco 2023. Pero ese proyecto también se vio frustrado en un contexto radicalmente distinto: la grave crisis política y social desatada en el Perú tras la caída del presidente Pedro Castillo, cuando las violentas protestas y las muertes ocurridas en las calles hicieron inviable continuar avanzando en las condiciones previstas. Castillo se había perfilado, además, como una autoridad que podía convertirse en uno de los impulsores políticos del proyecto.
Dos proyectos continentales quedaron así interrumpidos, no por falta de trayectoria, experiencias o voluntad de los pueblos y personas que los respaldaban, sino por acontecimientos extraordinarios que alteraron profundamente el escenario regional.
El camino inverso: Ruta Inka 2027 – Al encuentro de los Mexicas
Pasado el tiempo, la reflexión sobre aquellas experiencias llevó a replantear el camino.
Hoy vuelve a abrirse una nueva posibilidad: Ruta Inka 2027 – Al encuentro de los Mexicas, una propuesta que recoge la memoria de las expediciones anteriores y plantea, esta vez, avanzar nuevamente hacia México en un recorrido de sentido inverso, buscando reencontrarse con los pueblos y la herencia histórica de Mesoamérica.
La propuesta adquiere, además, un significado especial en el nuevo contexto de reanudación de las relaciones bilaterales entre el Perú y México. Una futura expedición no tendría por qué limitarse al ámbito de las relaciones entre gobiernos. Podría convertirse también en un espacio de acercamiento directo entre comunidades, jóvenes y pueblos de ambas naciones, recuperando una forma de diplomacia cultural desde la sociedad y desde los vínculos humanos.
Y es precisamente en este nuevo momento cuando antiguos protagonistas comienzan nuevamente a reaparecer. Limbert Interián ha expresado su disposición a volver a poner el hombro, al igual que Sergio Gabriel Osalde, quien fue anfitrión de los expedicionarios durante su ingreso a Yucatán por Halachó en 2019.
El tiempo ha pasado. Las expediciones previstas para 2021 y 2023 no pudieron realizarse. Pero algo importante sobrevivió a esas interrupciones: la red de afectos, amistades, comunidades y voluntades construida durante años alrededor de la Ruta Inka y la Ruta Maya.
Una memoria que vuelve a tener futuro
Esta es, quizás, la razón más profunda por la cual el testimonio de Limbert Interián tiene hoy un valor especial.
Su relato permite recuperar la memoria de la Ruta Maya 2019 y reconocer a las personas y comunidades que hicieron posible aquella experiencia en Yucatán. Pero también permite seguir el recorrido de una idea que pasó del territorio al Parlamento, del Parlamento a las gestiones institucionales y, posteriormente, a nuevos escenarios legislativos de América Latina.
Las expediciones pueden interrumpirse. Las circunstancias políticas pueden cambiar. Una pandemia puede detener los caminos.
Pero los vínculos construidos entre los pueblos pueden permanecer.
Hoy, cuando la Asociación Ruta Inka impulsa en el Perú la recuperación de su memoria histórica y busca que el Estado conozca, valore e institucionalice una experiencia construida durante más de veinticinco años, aquellas evidencias vuelven a adquirir actualidad.
La historia de Limbert Interián demuestra que el apoyo a una iniciativa cultural puede tener consecuencias que van mucho más allá del momento en que se produce. Lo que comenzó como una decisión de ayudar a coordinar la Ruta Maya en Yucatán terminó dejando documentos, experiencias y vínculos que años después ayudarían a abrir nuevas puertas en otros países.
Y ahora, cuando vuelve a plantearse el desafío de Ruta Inka 2027 – Al encuentro de los Mexicas, antiguos compañeros de camino comienzan nuevamente a tender la mano.
Por eso este testimonio no es solamente un recuerdo del pasado. Es también una evidencia de que la Ruta sigue viva en la memoria de quienes ayudaron a construirla.
ANEXOS:
👉 Leer el testimonio completo de Limbert Interián Gallegos (CLICK)
👉 Ver video resumido de presentación la Ruta Inka 2021 en Cámara de Diputados de México (CLICK)
👉 Leer una de sus gestiones para la construcción del programa yucateco de Ruta Mya 2019 (CLICK)
👉 Leer una de sus gestiones en apoyo de la Ruta Maya 2021 - En busca de nuestros orígenes (CLICK)


