
La Ruta Inka continúa concitando adhesiones significativas en el ámbito político y ciudadano. En esta oportunidad, Andrea Dayna Medina Stein, candidata a Diputada por el Partido Cívico Obras, ha remitido una Carta Abierta de Adhesión en la que expresa su respaldo pleno y convencido a la Ruta Inka, reconociendo su trayectoria, su carácter pionero y su proyección continental.
En su pronunciamiento, Medina Stein destaca que la Ruta Inka es una iniciativa nacida a inicios de este siglo en Machupicchu y el Valle Sagrado, que durante más de dos décadas ha demostrado que es posible articular identidad, educación, integración continental y puesta en valor del patrimonio cultural vivo, a partir de los caminos ancestrales que vertebraron el Tahuantinsuyo. Subraya además que no se trata de una idea improvisada, sino del resultado de un largo proceso de trabajo, sacrificio y convicción, que ha movilizado a más de un millar de jóvenes de diversos países y continentes.
La candidata pone énfasis en que la Ruta Inka ha convertido el Qhapaq Ñan y otros caminos ancestrales en una verdadera universidad itinerante, un espacio de aprendizaje intercultural y un ejercicio concreto de diplomacia desde los pueblos, razón por la cual manifiesta su decisión de respaldar activamente esta iniciativa desde el ámbito institucional que le corresponda.
En ese marco, Andrea Medina Stein considera indispensable que la Ruta Inka sea reconocida formalmente como política pública de interés nacional y permanente, mediante una ley que declare a la Ruta Inka de Interés Nacional, disponga la constitución de una Comisión Multisectorial de Coordinación —integrada por los sectores de cultura, educación, turismo, relaciones exteriores, los gobiernos subnacionales y los pueblos custodios de los caminos ancestrales— y garantice la continuidad del proyecto más allá de los ciclos gubernamentales.
La carta recuerda además que existen precedentes claros para este tipo de reconocimiento, como la declaración de Interés Nacional otorgada por el Estado peruano a las expediciones de la Ruta Quetzal, así como el reconocimiento estratégico de la Ruta Maya en Centroamérica. En esa línea, señala que este reconocimiento nacional constituye un paso previo indispensable para continuar las gestiones orientadas al reconocimiento de la Ruta Inka como programa educativo y cultural de Interés Universal, en el marco de la UNESCO, no solo como patrimonio material, sino como una experiencia viva de integración, transmisión de saberes ancestrales y diálogo intercultural.
Finalmente, Andrea Medina Stein afirma que cuando una iniciativa nace del pueblo, interpela a la historia y persevera en el tiempo, es el Estado el que debe ponerse a la altura de ese esfuerzo y proyectarlo al mundo, reiterando su compromiso de trabajar para que la Ruta Inka deje de depender exclusivamente del esfuerzo voluntario de sus impulsores y pase a ocupar el lugar que merece como proyecto de Estado, de alcance continental y vocación universal.
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Anexos:
Lee la adhesión de Andrea Medina Stein (CLICK)
Este es el Manifiesto por la Ruta Inka como una Política de Estado que firmó el Qory sisicha (DESCARGAR CLICK)
Escucha este podcast de Patricia Tarazona que explica la Ruta Inka como Política de Estado (CLICK)
