A las orillas del rio Vilcanota y en las faldas del Apu Intihuatana en el Valle Sagrado de los Inkas, se encuentra Pisac, pueblo heredero de una inmensa herencia cultural, donde destaca su sistema de andenes. Son vestigios pétreos construidos entre cadenas de montañas, donde uniendo su laboriosidad y arte, a un profundo conocimiento de ingeniería y orografía de los cerros, los incas trasladaban el agua cristalina de sus cumbres andinas, por medio de una compleja red de acueductos, trabajos que sorprenden por la forma en que la mística logró vencer a la adversidad. Este pueblo milenario es uno de los forjadores de la Ruta Inka desde el 2001; y, para que su próxima expedición sea un éxito, su Gobernador Guillermo Mogollón Dueñas, estimó la conveniencia de interponer sus buenos oficios para que la Municipalidad adopte las medidas más pertinentes en beneficio de su Embajada Cultural. Ver más
